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¡Pruebas de que Jesús Resucitó de entre los Muertos!

En esta temporada de Pascua y Semana Santa, quisiera examinar la resurrección de Jesucristo y considerar algunas de las evidencias de que Jesús resucitó de entre los muertos.


La resurrección de Jesús ha sido probablemente el más grande factor que ha llevado a muchos escépticos modernos a convertirse y aceptar los dichos de Jesús.


Antes un ateo, Simon Greenleaf era uno de esos escépticos. Él fue un co-fundador de la Universidad de Harvard y el autor de un libro sobre el cual se basa gran parte del sistema judicial de los Estados Unidos. Después de haber estudiado la resurrección de Jesucristo como un ateo, Greenleaf se convirtió al Cristianismo y argüía que la resurrección de Jesucristo era el hecho más fidedigno de la historia antigua. En su libro Testimony of the Evangelists (Testimonio de los Evangelistas), Greenleaf comenta que al utilizar las reglas de evidencia que se utilizan en la Corte, se puede probar que Jesús resucitó.1


Otro escéptico, Sir Lionel Luckhoo es conocido por muchos, incluyendo el Libro Guinness de Récords Mundiales, como el mejor abogado del mundo. No solo le fue otorgado el título de “Sir” (hecho caballero) dos veces por la Reina Isabel, sino que también ganó 245 casos de asesinato consecutivos, como abogado de defensa. Él era una de las mentes más brillantes del Siglo XX. Al examinar la evidencia de la resurrección de Jesús desde el punto de vista de un abogado, Luckhoo dijo:

“He pasado más de 42 años como abogado de defensa en juicios, trabajando en muchas partes del mundo y todavía ejerciendo mi profesión. He tenido la fortuna de asegurar un buen número de casos exitosos en juicios y digo inequívocamente que la evidencia de la resurrección de Jesucristo es tan abrumadora que impone aceptación por evidencia deja absolutamente ningún lugar para duda.”2


Alguien una vez dijo que si la resurrección puede refutarse, entonces el Cristianismo también puede ser desacreditado. Esto, por supuesto, quiere decir que al contrario, si la resurrección puede ser comprobada, entonces el Cristianismo en sí también es comprobado. El Apóstol Pablo estuvo de acuerdo con esto cuando él escribió en 1 Corintios 15:14, “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” (RV1960)


Si la resurrección de Cristo realmente sucedió, entonces Jesús realmente es quien dice ser y verdaderamente es la esperanza que tenemos en esta vida.


TRES RAZONES POR LAS CUALES ESTOY SEGURO QUE JESÚS RESUCITÓ:


1.- Más de 500 testigos vieron a Jesús después que fue crucificado


Pablo, antes un ávido opositor del Cristianismo, se convirtió al Cristianismo después de asegurar haber visto a Cristo resucitado. Siendo uno de los primeros apóstoles, y autor de la mayor parte del Nuevo Testamento, Pablo escribió en 1 Corintios 15:5-6, “y que [Jesús] apareció a Cefas, y después a los doce [discípulos]. Después apareció a mas de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen [murieron].” (RV1960)


¿Puede imaginarlo? ¡Hubo más de 500 relatos de testigos oculares! Es seguro que Pablo no está mintiendo, porque dice, “de los cuales muchos viven aún.” En cierto sentido, él está desafiando a la gente a que vayan a preguntar a estos testigos. No pudiera haber escrito esto y publicarlo sin tener a cientos de personas dispuestas a verificar esta aseveración.


¿Qué tal si yo le dijera que me tiré de un avión desde 3,657 metros de altura sin paracaídas y que sobreviví a la caída? Probablemente creerá que no estoy hablando en serio. Pero, ¿qué tal si después yo le digo que habían 500 personas en tierra que pueden verificar mi historia?¿No quisiera Usted corroborar con alguna de esas personas? Los relatos de esos testigos oculares añadirían legitimidad a mi historia. O imagínese que un abogado trajera 500 testigos a una corte; ¡seguramente el jurado tendría que estar de acuerdo con todos esos testimonios! Probablemente fue esta manera de pensar lo cual llevó a dos de las mentes más brillantes de la historia en el ámbito legal, Simon Greenleaf y Sir Lionel Luckhoo, a mostrar tal confianza en la veracidad del relato de la resurrección.


Cuando el Apóstol Pablo dice que más de 500 personas vieron a Jesús después de que este había resucitado, y todavía va más allá nombrando a algunos, lo que está haciendo es esencialmente llamando a cientos de testigos a “pararse delante del jurado.” Esto nos dice que tanto Pablo como todos estos testigos realmente vieron a Jesús. Si el mundo fuera el jurado y Pablo estuviera presentando su caso, ¿cómo podríamos refutar a 500 personas?¿No es el relato de testigos oculares vital para la decisión del jurado?


Esto nos lleva a considerar otra posibilidad. Algunos especulan que de alguna manera, las 500 personas tuvieron alucinaciones simultáneas.


Lee Strobel, un periodista de investigación, se convirtió al Cristianismo después de haber visto la evidencia de la muerte y resurrección de Jesús. En su libro El Caso por Cristo, Strobel nos da este resumen:

“Yo visité a un amigo que es psicólogo, y le dije que si 500 personas aseguraban haber visto a Jesús después de que éste murió, si pudiese ser que todos alucinaron. Él dijo, ‘las alucinaciones son eventos individuales. Si 500 personas tuvieron exactamente la misma alucinación, eso en sí es un mayor milagro que la resurrección.’”3


Esto es lo que el Dr. William Lane Craig dijo tocante a este asunto,

“en múltiples ocasiones y bajo varias circunstancias, individuos diferentes y grupos de personas experimentaron apariciones de Jesús vivo después de haber muerto. Este es un hecho casi universalmente aceptado entre los eruditos del Nuevo Testamento.”4

El Dr. Craig expone diversas razones sobre la resurrección de Jesús, incluyendo el argumento de los testigos oculares que expusimos anteriormente. Pero Craig continúa y nos da dos argumentos más que son también evidencia fuerte:

“Las tradiciones de la aparición en los diferentes evangelios proveen testimonios múltiples e independientes acerca de estas apariciones. Esta es una de las marcas más importantes de historicidad. La aparición a Pedro es atestiguada de manera independiente en el evangelio de Lucas, y la aparición a los doce discípulos es atestiguada por Lucas y por Juan. También tenemos testimonios independientes de apariciones en Galilea en los evangelios de Marcos, Mateo y Juan, así como el testimonio de las mujeres en Mateo y Juan.”4


Luego, Craig añade:

“Ciertas apariciones tienen las marcas de historicidad. Por ejemplo, tenemos buena evidencia en los evangelios que ni Santiago ni ninguno de los hermanos menores de Jesús creyeron en Él mientras vivía. No hay razón para pensar que la iglesia primitiva generaría historias ficticias respecto a la familia de Jesús que no creía en Él, si estos hubieran sido fieles seguidores desde el principio. Pero es indiscutible que Santiago y sus hermanos se convirtieron en creyentes Cristianos activos después de la muerte de Jesús. A Santiago se le consideraba un apóstol y eventualmente fue elevado a una posición de liderazgo en la iglesia de Jerusalén. Según el historiador judío del Primer Siglo, Josefo, Santiago fue martirizado por su fe en Cristo a finales de los años 60 DC. Ahora, la mayoría de nosotros tiene hermanos. ¿qué se necesitaría para convencerle que su hermano es el Señor, tal que Usted estuviese dispuesto a morir por esta creencia?¿Puede existir alguna duda en que esta conversión extraordinaria del hermano menor de Jesús se llevó a cabo porque, como Pablo dijo, ‘y luego apareció a Santiago?’”4


Gerd Lüdemann, el crítico líder acerca de la resurrección en Alemania, aún admite, “Puede ser considerado como históricamente cierto que Pedro y los discípulos tuvieron experiencias después de la muerte de Jesús en las cuales Jesús les apareció como el Cristo resucitado.”



2.- Los discípulos estuvieron dispuestos a ser torturados hasta la muerte, porque creían firmemente haber visto a Cristo resucitado


Los discípulos de Jesús creyeron haber visto a Cristo resucitado. Muchos de ellos fueron torturados y asesinados creyendo esto.


Ahora, es cierto que la gente muere por todo tipo de causas. Pueden morir por creencias religiosas, por puntos de vista políticos, y hasta por sectas extremas. Pero como Lee Strobel enfatiza en su libro El Caso por Cristo, los psicólogos están de acuerdo en que la razón por la cual las personas están dispuestas a morir por una religión o por una causa es porque realmente creen en ella. La gente no muere para encubrir una mentira que se inventaron, y ciertamente nadie estaría dispuesto a ser torturado hasta la muerte por encubrir una mentira.


La mayoría de los discípulos de Jesús, los que caminaron con Él, murieron de las formás más horrendas y dolorosas—desde ser desollados vivos hasta ser crucificados al revés. Ellos estuvieron dispuestos a morir porque creían en Él.


Hay muchas personas que creen que los discípulos falsificaron la resurrección de Jesús. Si los discípulos hubieran hecho esto, seguramente se hubieran retractado y admitido su fraude en lugar de ser torturados hasta morir.


Consideremos a Pedro, el líder de la iglesia después de la muerte de Jesús. Él estuvo dispuesto a ser crucificado, como su amado maestro Jesús. Su martirio es probablemente el más reconocido de todos los primeros apóstoles. Se escribe acerca de su muerte desde el año 200 DC, cuando Orígenes de Alejandría (~85 DC - 254 DC) escribió en sus comentarios sobre Génesis:

“[Pedro] vino a Roma, y fue crucificado con la cabeza hacia abajo; porque así pidió él sufrir.” Bartolomé fue despellejado vivo. Felipe y Andrés fueron crucificados. Santiago fue tirado del pináculo del templo y luego golpeado hasta morir. Cada uno de estos discípulos estuvo dispuesto a morir de esa manera tan horrenda porque creyeron.” 5



3.- Él vive en Mi


Para mi, la evidencia más grande de que Jesús resucitó de entre los muertos es que yo he experimentado Su presencia en mi vida. Si Jesús no está vivo, entonces yo estoy loco...yo sé que sé que realmente sé que Él vive.


¿Alguna vez lo he visto? No. ¿Alguna vez he estrechado su mano? Tampoco. ¿Alguna vez he tocado sus manos y pies cicatrizados por los clavos? No. Pero creo, a pesar de que no lo he visto, porque Él ha cambiado mi vida más que cualquier otra persona que haya conocido jamás; y tengo una relación personal con Él.


Desde que conozco a Jesús, mis deseos han cambiado para bien. Entre más me acerco a Jesús, más amor tengo en mi corazón. Entre más leo acerca de Él, más quiero ser como Él. Sí, los deseos por lo que llamamos pecado aún existen en mí, pero a pesar de que estos deseos estén y a pesar de que hay veces en que fallo, el pecado en sí es algo que ahora aborrezco.


Jesús me cambia cada día. Y a medida que voy conociéndolo más, más amor existe en mi para Él y para otros. Yo siento Su presencia y amo esa atracción al sentirlo durante la oración y la adoración. Para mí, está es la evidencia más grande.


Y me uno con lo que dice el siguiente himno:


¡Él vive, Él vive! ¡Jesucristo vive hoy!

Él camina conmigo y habla conmigo a lo largo del estrecho camino de la vida.

¡Él vive, Él vive! Para impartir salvación.

Me preguntas, ¿cómo sé que Él vive?

Él vive en mi corazón.


Conclusión:


Usted tambien puede experimentar a Jesucristo, puede tener una relación personal con Él. Todo empieza con fe. Romanos 10:9 dice, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (RV1960)


Esta palabra, “creer”, se refiere a algo más que lo intelectual. Sabemos a través de otros pasajes que se refiere a una creencia que responde. En otras palabras, Usted debe creer lo suficiente como para seguir a Cristo, dar su vida a Él, y hacer de Él su Señor y Maestro.


¡Hágalo hoy! Jesús murió llevando sobre si mismo la penalidad de nuestros pecados...todas nuestras mentiras, lujuria, avaricia, orgullo, etc. Pero ¡Él fue levantado de entre los muertos y vive hoy!


Haga una oración cómo está: “Señor, yo creo que has muerto en la cruz llevando la penalidad de mis pecados, y que resucitaste de entre los muertos. Yo creo en que vives hoy y quiero dar mi vida a Ti y servirte para siempre. Por favor perdona mis pecados, y ayúdame a obedecerte y a seguirte. Amen.”



—Josiah Alway



Bibliografía


  1. Greenleaf, Simon “Testimony of the Evangelists” 1846

  2. “The Case for Christ” All about God Ministries, Inc. 2019 https://www.allaboutthejourney.org/thecaseforchrist.htm

  3. Strobel, Lee “The Case for Christ” August 8, 1998

  4. Dr. Craig, William Lane “Evidence for Jesus’ Resurrection” https://www.reasonablefaith.org/videos/lectures/evidence-for-jesus-resurrection-southampto-uk/

  5. Kiger, Patrick J “How Did the Apostles Die?” National Geographic, February 19, 2015

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